COVID-19 - LA GRAN OPORTUNIDAD
24
Mar

COVID-19 - LA GRAN OPORTUNIDAD

Como suele ocurrir, ha llegado más o menos de improviso. Confundida entre el miedo escénico, el terror a lo desconocido y el pánico generalizado. Pero ahí está. Con su triste risa condescendiente observando nuestras reacciones irracionales, nuestros ojos desorbitados y nuestros movimientos sin sentido.

Agazapada entre toda esa alarma descontrolada, la gran oportunidad espera con enorme paciencia y mayor desesperanza que en este caos alguien repare en ella, la comprenda y se atreva a aprovecharla.

¿Quién no ha bramado más de una vez en su empresa que si pudiese detener por unos instantes todas las obligaciones de su día a día emplearía ese parón para mil y un temas de toda índole a la espera desde el abismo de los tiempos?

¿Quién no ha implorado, en esta gestión empresarial cotidiana y apretada hasta el estrangulamiento, por unos minutos para organizarse a sí mismo y a sus competencias?

¿Quién no ha repetido, hasta la saciedad, que si tuviese más tiempo para pensar en su puesto de trabajo al margen del agobio diario todo sería diferente?

Pues aquí está la respuesta a tanta súplica. No lo dudemos. Es la gran oportunidad. El deseo formulado tantas veces y concedido de repente. Es el momento. Aquí y ahora. 20 días (de momento) para acometer lo pendiente, para orientar lo desenfocado y para corregir lo insuficiente. Tres semanas para alterar profundamente el curso perdido de nuestra empresa y de nuestras vidas profesionales. Para alinearse frente al estremecedor hoy y al incierto mañana.

¿Y ahora? Ahora entra el pavor ante el deseo tantas veces pregonado y de repente concedido. Tener delante y mirar a los ojos a la gran oportunidad no es fácil. Y lanzarse a utilizarla sólo es para valientes con mayúsculas, para quienes de verdad quieren evolucionar.

Y eso somos. Evolución. Progresemos. Hablemos, hagamos, cambiemos. Nunca lo hemos tenido más al alcance. Y sobre todo corramos. Porque tres semanas, aunque hoy parezcan una montaña, mañana veremos que no son nada. No perdamos ni un segundo. Es la gran oportunidad.